Programa de Educación Juvenil en Cuidados Infantiles <span>– Katherine Melissa Guzmán Ponce</span>

Programa de Educación Juvenil en Cuidados Infantiles – Katherine Melissa Guzmán Ponce

Escrito por Katherine Melissa Guzmán Ponce

Mi nombre es Katherine Guzmán y soy de Tegucigalpa. Estudié nutrición en la universidad y he tenido experiencia en el área clínica y comunitaria. Realicé prácticas en hospital y en zonas rurales, en las cuales el contacto con niños menores de cinco años era constante, y algo que pude identificar durante ese tiempo, fue el desconocimiento de los padres en temas de cuidados infantiles. Logré observar en varias ocasiones cómo la vida de niños estaba en riesgo, porque los padres no conocían sobre hábitos de higiene, signos de riesgo, o como dar una buena alimentación. Me parecía inaudito en ese entonces, porque para mí eran cosas simples, pero me di cuenta que es más frecuente de lo que pensaba, y fue a causa de esas situaciones, que despertó en mí el interés de trabajar en proyectos que estén orientados a asegurar el desarrollo óptimo de los niños, desde todos los ámbitos.

Como sabemos, la familia es la base de la sociedad, y es evidente que los padres juegan un rol fundamental en la vida de cada uno de nosotros. Influyen en nuestro comportamiento, salud, la posición que tomamos frente a distintas situaciones, nuestra religión, y muchos aspectos más. Se espera, por lo tanto, que los niños reciban una adecuada crianza de parte de sus padres, para que al crecer se desenvuelvan como adultos sanos y responsables, en su vida personal y en la sociedad.

Pero realmente ¿quién los prepara para la llegada de un bebé? Sin duda, nuestros padres hacen lo mejor que pueden, según sus circunstancias y nivel de conciencia, ellos esperan lo mejor para nuestras vidas. Aún así, es frecuente ver en las salas de emergencia de los hospitales cómo la vida de un niño peligra, sólo porque el responsable no conoce los signos de riesgo de las diarreas; o que muchos jóvenes entran a pandillas por violencia intrafamiliar y falta de afecto en sus hogares, entre muchos otros casos. Criamos a los niños repitiendo los mismos patrones de nuestros antecesores, sin estar seguros realmente que es lo correcto; y esto incluye no sólo padres, sino cualquiera que tenga bajo su cuidado a un menor.

Actualmente, las Escuelas para Padres están implementadas en la mayor parte de centros educativos del país, públicos o privados, guarderías, centros básicos o institutos, y son muchas las ONG’s que implementan o apoyan esta estrategia, tales como Visión Mundial, Glasswing Internacional, Médicos Sin Fronteras. En estas comparten con los padres temas importantes en relación al cuidado de sus niños, en áreas como nutrición, psicología, medicina, educación, entre otros, a fin de que los niños reciban los cuidados ideales para su óptimo crecimiento y desarrollo. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos, la asistencia de los padres es irregular y en muchos casos nula, ya que cualquier excusa es válida.

Y esto nos lleva a preguntarnos si realmente estas estrategias podrían ser más eficaces si fueran dirigidas a una población distinta. Son muchos los programas implementados por organizaciones que apuntan a la niñez y la juventud, ya que está comprobado que trae beneficios tanto a corto como a largo plazo. Por lo que se propone la implementación de un Programa de Educación Juvenil en Cuidados Infantiles, dirigido a adolescentes de Centros Educativos, que estén cursando su bachillerato.

Si bien es cierto, no se espera que los jóvenes inicien una familia en su adolescencia, en algún momento de su vida es posible que suceda, así que será necesario que cuenten con todas las herramientas necesarias para ello. Por medio de este programa se brindará capacitaciones en temas de cuidados infantiles, como ser estimulación temprana, vínculos afectivos, cuidados corporales de los niños, higiene, alimentación, también derechos de la niñez, planificación familiar, entre otros; estos serán impartidos por módulos una vez por semana, a través de los centros educativos, como una asignatura más. Así también, se evaluará el actual proceso de las escuelas para padres ya implementadas, para identificar deficiencias y fortalezas, y espacios de transformación y mejoramiento.

Para esto se busca el apoyo de organizaciones que cuentan con programas juveniles dentro de diversos centros educativos. El proyecto requerirá el apoyo logístico de docentes, directores, coordinadores de voluntarios, voluntarios, los estudiantes y sus padres o encargados; y financiero por parte de la organización. Así también, será necesario de un espacio, ya sea físico o virtual, para llevar a cabo los talleres y la socialización a cada uno de los participantes.

Se espera por medio de este proyecto, que tanto los futuros como actuales padres, cuenten con las herramientas necesarias para ejercer una paternidad responsable, y así asegurar el óptimo desarrollo de cada niño.